viernes, 16 de noviembre de 2012

LUCIA DI LAMMERMOOR-TEATRO DE ROJAS-TOLEDO


Viernes 30 de noviembre y Sábado 1 de diciembre (20:00 h.)
"Lucia di Lammermoor", de Gaetano Donizetti

    • ORQUESTA FILARMÓNICA DE LA MANCHA CORAL DE ALCOBENDAS
    • COMPAÑÍA: Producciones Telón
    • DIRECCIÓN MUSICAL: Francisco Antonio Moya
    • DIRECCIÓN DE ESCENA: Ignacio García
    • DIRECCIÓN DE CORO: Fernando Terán
    • DURACIÓN: 2 horas Y 20 minutos
    • PRECIO DE LAS LOCALIDADES: 30, 24, 18 €
    • INICIO DE VENTA: 15 de noviembre

    • Puedes adquirir las entradas aquí: http://www.teatroderojas.es/2012/obras/musica/obra21.htm

    • Ópera estrenada en 1835 en el Teatro San Carlo de Nápoles, es el paradigma de todos los mitos románticos en la ópera: el exceso pasional y el virtuosismo vocal belcantista encuentran un entorno ideal en los paisajes desolados del medievo escocés retratado por Walter Scout en su novela y reelaborado en el libretto de Salvatore Cammarano para la música de Gaetano Donizetti. Los enfrentamientos a muerte entre familias rivales, los amores imposibles que se saltan todas las barreras, los jóvenes que desafían a las normas que impiden su pasión, la locura del amor no satisfecho y la muerte, sobre todo la muerte atroz y despiadada mostrada en el escenario en toda su crudeza, son los mitos románticos que aparecen en Lucía di Lammermoor como paradigma y anticipo de lo que será la ópera de las décadas siguientes.
    • El romanticismo operístico es una magnífica invención musical y teatral que bebe de las fuentes de la literatura (Schiller, Goehte, Von Kleist) de la música (Schumann, Schubert) y de la pintura de Caspar David, Friedrich y de otros contemporáneos que describen la pequeñez del hombre frente al destino implacable y el titánico combate que debe llevar a cabo para sobrevivir ante enemigos tan terribles como la determinación trágica y la imponente naturaleza.
      La propuesta de Lucía di Lammermoor que llevamos a cabo con esta producción pretende ser una proyección escénica de esas ideas románticas en el aspecto ideológico y el estético. El montaje sigue los principios románticos que bullen en la mente de Donizetti sobre la importancia del ser humano como paisaje panorámico de emociones y sobre la necesidad de que el hombre viva sus pasiones hasta sus últimas consecuencias, incluso ofreciendo su vida como un sacrificio mucho más razonable que el abandono de sus propios deseos.